El orden básico es limpiador, tónico o loción, sérum, contorno de ojos, crema y, solo en la mañana, protector solar al final. Se va de la textura más ligera a la más densa, para que cada producto llegue a la piel sin que el anterior le cierre el paso. En la noche la rutina es la misma, sin protector solar.

Por qué de lo ligero a lo denso

Un sérum es casi todo agua y activos en poca cantidad de base; una crema lleva aceites y ceras que forman una película sobre la piel. Si pones primero la crema, el sérum queda encima de esa película y le cuesta llegar a la superficie. Al revés, la crema cubre el sérum y ayuda a que el agua no se evapore. El protector va al final porque sus filtros tienen que quedar en una capa pareja y sin interrupciones.

La rutina de la mañana

  1. Limpiador. Retira el sebo y los restos de la noche. Para piel normal a mixta, el Gel Limpiador Refrescante de Pure Algue se aplica mañana y noche sobre el rostro humedecido.
  2. Tónico o loción. Es opcional y prepara la piel. El Tónico Iluminador Semilla Blanca Botánica va mañana y noche después de limpiar. Si tienes imperfecciones, la Loción Tónico Matificante ocupa este mismo lugar, con un algodón.
  3. Sérum. Es el paso más concentrado y el más fluido, sobre la piel limpia y antes de la crema. El Sérum Hidratante Non Stop 100h, por ejemplo, recomendamos aplicarlo mañana y noche, en rostro y cuello, antes de la crema facial.
  4. Contorno de ojos. Con toques suaves, sin arrastrar, porque esa piel es más delgada. El Contorno de Ojos Hidratante de Hydra Végétal es un gel fresco para mañana y noche.
  5. Crema hidratante. Cierra la rutina y aporta confort. El Gel Crema Hidratante Nonstop 48H, para piel normal a mixta, se aplica mañana y noche en todo el rostro, evitando el contorno de ojos.
  6. Protector solar. Siempre el último paso de la mañana, en la cantidad correcta.

La rutina de la noche

Es la misma, sin protector solar:

  1. Desmaquillante, si usaste maquillaje o protector.
  2. Limpiador.
  3. Tónico o loción.
  4. Sérum.
  5. Contorno de ojos.
  6. Crema de noche o la misma crema de la mañana.

El desmaquillante va primero porque el maquillaje y los filtros solares están hechos para resistir el agua, y un limpiador común no siempre los retira del todo. Si usas un producto de solo noche, ubícalo por textura: los sérums antes de la crema, las cremas de noche al final.

Cuando un producto va en otro orden

El orden general es una guía, pero hay fórmulas que pensamos para otro momento de la rutina, y ahí manda nuestra recomendación para ese producto. La Crema Intensificadora Luminosidad, por ejemplo, se aplica mañana y noche antes de tu sérum. El Sérum Concentrado Doble Acción se agita antes de usar y se aplica mañana y noche antes de la crema.

El paso que casi nadie da: el protector solar

Entre quienes han hecho nuestro diagnóstico en línea, casi la mitad dice no usar protector solar a diario. Es el paso más olvidado y uno de los que más pesan, porque el sol influye en la aparición de manchas y de signos de la edad, también en días nublados.

Va al final de la mañana, sobre la crema. La cantidad es lo que más se descuida, y es lo que más cuenta. Con el Protector Solar Antiedad FPS50+ recomendamos el equivalente a una cucharadita para el rostro y un poco más para el cuello. La razón es de laboratorio: el FPS se mide con una capa gruesa y pareja, de 2 mg por centímetro cuadrado, y con la mitad de producto la protección real cae bastante. Reaplícalo después de cada exposición larga al sol y cada vez que te bañes, te seques o sudes.

Si tu piel es grasa, el Protector Solar Antibrillo FPS50+ tiene textura ligera, de rápida absorción y acabado antibrillo. Ambos están en solares.

Una crema con FPS no siempre es un protector solar

Esto confunde a mucha gente. Algunas de nuestras cremas de día tienen FPS 30, como la Emulsión Iluminadora de Anti-Âge Global y la Emulsión Facial de Día de Bright Botanical, y no son protectores solares. Una crema se aplica en capa fina y no se reaplica durante el día, así que no alcanza el nivel del número. Úsalas como crema de día y pon tu protector encima.

¿Y entonces para qué llevan FPS? Porque suman. Formulamos esas cremas con filtros para que la protección no dependa de un solo producto: cubren los ratos cortos de sol que nadie cuenta, como ir de la casa al carro o sentarte junto a una ventana, y refuerzan la capa del protector cuando va encima. Son un respaldo, no el escudo principal.

Para elegir el protector según tu piel y tu clima, lee cómo elegir protector solar en Colombia.

Tres errores comunes

  • Aplicar la crema antes del sérum: el sérum queda sobre una capa densa y aprovecha menos su textura ligera.
  • Acumular productos. Cinco sérums no suman cinco beneficios, y cada capa extra es una oportunidad más de irritar. Si dudas de si necesitas sérum, lee sérum o crema: ¿necesito los dos?.
  • No dejar que cada capa se absorba. Espera unos segundos entre pasos, sobre todo antes del protector solar, para no arrastrar la capa anterior.

Si todavía no sabes qué productos van en tu rutina, el diagnóstico facial te sugiere una en menos de un minuto. También puedes ver toda la línea de cuidado facial.

Preguntas frecuentes

¿El sérum va antes o después de la crema?

Antes. El sérum es más fluido y concentrado, así que se aplica sobre la piel limpia y después va la crema. La excepción son los productos que recomendamos usar en otro orden.

¿El protector solar va antes o después de la crema hidratante?

Después. El protector solar es el último paso de la rutina de la mañana, sobre la crema y antes del maquillaje.

¿Puedo usar una crema con FPS en vez de protector solar?

Depende del producto. Nuestras emulsiones de día con FPS 30 cuidan la piel de la luz de todos los días, pero no son protectores solares: úsalas como crema de día y, cuando vayas a estar al sol, aplica tu protector encima.

¿Cuánto protector solar debo ponerme en la cara?

Con el Protector Solar Antiedad FPS50+ recomendamos el equivalente a una cucharadita en el rostro y un poco más en el cuello. Con menos producto, la protección baja.

¿El tónico es obligatorio?

No. Es un paso opcional que prepara la piel para lo que sigue. Si tu piel es muy reactiva o quieres una rutina corta, puedes saltarlo.